Profundizamos en la estructuración de los calendarios que habíamos iniciado en nota anterior y nos centramos en la decisión de los primeros del ranking y en las reformas y retoques que la ATP ha propuesto para los próximos años. Una crónica de tenistas de elite que no suelen disputar ATP 250 y que concentran las energías en las grandes citas. Además, los huecos que el segundo y el tercer pelotón aprovechan en las semanas con torneos reservados para las grandes luminarias.
Escasa o nula presencia de Rafa, Nole y Andy en los ATP 250
En la pieza anterior adelantamos las variables que los tenistas manejan para elegir a determinadas competencias y las obligaciones que poseen los jugadores top respecto a los certámenes más importantes. En ella destacamos los doce obligatorios (4 Grand Slam y 8 master 1000) que van al ranking jueguen o no y los cuatro 500 que deben disputar pero que pueden ser reemplazados por mejores desempeños en 250, challengers y Copa Davis, si es que cumplieron con la normativa. Así le ocurrió a Tsonga y Wawrinka, quienes en sus rankings suman lo actuado en torneos 250 y en cambio han descartado sus desempeños en certámenes 500.
   Lo curioso es que las máximas figuras prácticamente no transiten por los 250 a lo largo de la temporada. En 2013, el serbio no jugó ninguno, y Rafa ha recalado en dos de ellos (Viña del Mar y San Pablo) a principio de año para iniciar lo que sería luego su magistral regreso al circuito. De acuerdo a lo bien que les fue a ambos se torna casi arrogante criticar tal decisión. Evidentemente ambos entienden que concentrarse en los grandes es el camino apropiado y que los puntos obtenidos en los 250 aparecen exiguos en el contexto de la “madre de todas las batallas”: El número 1 del ranking.
  Aún más, de los top ten, nuevamente Novak será el único que participará en Australia, donde defiende el título, sin disputar torneos previos. Distinto el panorama para Murray que recalará en el Golfo Persico para ganar competencia tras su ausencia a fin de la temporada.
  De hecho, si no fuera por su lesión en la espalda, el número 3 del mundo hubiera quedado en manos de Murray, que así y todo fue superado por Ferrer por apenas diez unidades (el valenciano cerró con 5800 y Andy con 5790 puntos). El escocés tampoco es habitué de los 250 y en su acortado 2013 sólo jugó y fue campeón en Brisbane y Queens. Cabe señalar que en ambos casos el motivo que inclinó la participación fue sin duda la preparación a los Grand Slam posteriores (Brisbane por Australia y Queens por Wimbledon), los hasta ahora únicos grandes que no poseen 500 previos.
Mayor oferta de certámenes 500
  Uno de los tramos más exigentes del año era el que iba desde la gira en clay a la etapa en césped. Esto a propósito del breve lapso entre Roland Garros y Wimbledon, que en la actualidad es de dos semanas que concentran 4 competencias en pasto, en algunos de ellos con exigentes cuadros de 64 jugadores. Por ello, la ATP anunció que en 2015 Halle y Queens formarán parte del selecto grupo de los 500, además de ampliar de dos a tres las semanas que separan a los Grand Slam de París y Londres. En ese marco, Stuttgart, tradicional cita de clay ha decidido ofrecer césped, y seguramente se observarán importantes estructuraciones en el calendario de los jugadores.
   Lo mismo puede apuntarse a partir de la decisión de Nadal de disputar nuevamente la gira sudamericana de polvo de ladrillo en 2014. En principio parecía que la presencia del mallorquín sería efímera y solo impulsada porque no había podido jugar en Australia en 2013. Sin embargo, en consonancia con el cuidado de sus articulaciones, tal vez por el trato y las garantías, pero sobre todo por algunos cambios en la estructura de torneos, Rafa desembarcará en Buenos Aires y luego en el flamante Río de Janeiro que estrenará competencia desde la categoría 500.
   El año anterior, Nadal fue a Viña del Mar (Chile), luego a San Pablo (Brasil), cita indoor que recibió numerosas críticas por el mal estado de la cancha y la pelotas y luego recaló en Acapulco 500 (México), que sin embargo este año ha optado por ofrecer cemento para atraer a las figuras a modo de preparación de los 1000 posteriores de Indian Wells y Miami, en un claro intento por contrarrestar el poder de las garantías del 500 de Dubai con la ventaja de la superficie y la cercanía de México respecto a EEUU.
   Esa semana será muy atractiva en función de las generosas ofertas 500 de Dubai y Acapulco pero además dejará un espacio sumamente trascendente para el segundo pelotón: San Pablo, que conservó su categoría 250 y si bien perderá figuras de talla como el año pasado (Estuvieron Nadal, Nalbandian y Almagro, entre otros), al mismo tiempo le dará lugar para sumar a quienes no son top 20.
Juega todo: David Ferrer
  Si consideramos a los seis primeros del ranking, ninguno ha jugado más de dos torneos 250 al año con la excepción de Ferrer, quien ha disputado siete de ese nivel, a tono con su predisposición a jugar mucho y seguido. El caso del valenciano emerge como excepción a la regla, y si se encadenara el fin de 2013 y el comienzo de 2014 debería consignarse que David acumulará diez competencias en continuado, que incluyen las siete del año anterior en un periplo que se extendió entre el 23 de septiembre y el 9 de noviembre (Kuala Lumpur, Beijing, Shanghai, Estocolmo, Valencia, París y Londres) y las tres de 2014 (Doha, Auckland y Grand Slam de Australia). Es decir que con la clara obviedad del parate entre temporadas, siempre que hubo competencia, estuvo David, y el 3 de febrero de 2014 será la primera semana desde el 16 de septiembre de 2013, en la que Ferrer no estará inscripto en alguna competencia. Cabe mencionar que no participará de los 250 en Sudamérica y junto a Nadal disputará el 500 de Río de Janeiro.
   En suma, hasta aquí se observa una renuencia de los top 5 por disputar 250 con la excepción de Ferrer que opera más en sintonía con las opciones de tenistas con ranking más bajo. David ha disputado siete 250 en 2013 y entre Novak, Rafa, Andy, Roger y Del Potro han acumulado apenas ocho en el mismo período. Incluso si se exceptuara la inscripción en la previa a Australia y Wimbledon –está última a modificarse en 2015- que los obliga a competir en las instancias preliminares a dichos Grand Slam por el escaso margen, la presencia de estos jugadores en los 250, es casi nula (sólo se contabilizan los dos de Rafa en la gira sudamericana, Del Potro en Marsella y Federer en Gstaad). Así las cosas, los directores de los torneos de la categoría 250 deberán agudizar las estrategias y engrosar las billeteras para asegurarse la participación de los tenistas más destacados del mundo en sus certámenes.
Mariano NagyPeriodista deportivo, profesor y doctor en Historia (Universidad de Buenos Aires -UBA). Ejerzo la docencia en la Universidad de Buenos Aires (Argentina) y en escuelas e institutos de formación docente. He trabajado en el diario deportivo Olé, en la revista Prematch (Rugby) y en la radio FM Palermo 94.9. En la actualidad soy columnista en dos programas de radio: FM signos (http://www.fmsignos.com.ar/), programa "Sacate la Careta" y en FM En Tránsito (http://fmentransito.org.ar/), programa "En otras palabras".